lunes, 20 de junio de 2011

10 claves y Tips para negocios y PYMES en las redes sociales

Las redes sociales siguen acaparando la atención de las empresas y marcas. Muchos pequeños negocios han encontrado en ellas una útil herramienta para mejorar sus estrategias de marketing y comercialización. Y por ello resulta interesante conocer algunas nociones importantes que las empresas deberían de tener en cuenta antes y durante su aventura de los social media.


Constancia: Antes de empezar mentalízate para comenzar una carrera de fondo. De nada sirven los perfiles que mantienen la actividad durante unos meses para más tarde, desaparecer de las redes dejando tan sólo un rastro. Antes de entrar, plantéalo como una carrera de fondo y no como un sprint.


Objetivos: Márcate unos objetivos realistas. Llegar a dos mil seguidores puede que no se adapte a la realidad de tu negocio. Trabaja con números reales y ve a por ellos.


Calidad: Existen cientos de miles de perfiles ‘vacíos’, ‘Sígueme y te sigo’. Procura que las personas con las que te relaciones sean reales y que puedan tener algún tipo de interés por tu actividad. Ayúdate de grupos y listas temáticas.


Coherencia: Si quieres transmitir seriedad, muéstrate serio, pero no te muestres serio si quieres parecer desenfadado y cercano con otros usuarios. Define bien la filosofía y luego actúa.


Convicción: No entres en una red porque lo haga todo el mundo. Asegúrate de entender cuáles son sus características antes de promocionar tu negocio en ella. En Twitter apremia la rapidez y los contenidos. En Facebook la calidad y los seguidores.


Interacción: Si estás en redes es porque quieres interactuar y relacionarte con tus clientes o con quienes podrían llegar a serlo. Habla con ellos, pregúntales qué les parece tu servicio, responde a sus preguntas, acepta sus quejas y mejora tu negocio.


Además podrás obtener información sobre tu competencia. Mira cómo gestionan sus perfiles y qué estrategias desempeñan e intenta hacerlo mejor.


Complementación: Utiliza varias redes. Si estás en las tradicionales puedes valerte otros Networks especializados que te ofrezca herramientas novedosas como establecer tu propio escaparate online o ubicar tu negocio en el mapa.


Valor: Añade valor sobre lo que hacen los demás, no basta con tener un perfil en el que dar los buenos días o las buenas tardes. Aporta información sobre tu negocio, ofertas, consejos, etc. Eso te hará más valioso entre tus contactos.


Asistencia: No dudes en pedir ayuda o en ponerte en manos de profesionales. Hay muchos foros en los que consultar inquietudes y a través de los cuales ponerte en contacto con especialistas en el tema.


Inviersión: No escatimes en gastar algunos recursos en redes sociales. Prueba a destinar un poco en Facebook Ads, para dar visibilidad o a crear tu establecimiento en CiudadMarket para que te conozca más gente en tu ciudad.

Fuente: Seré Rico & Exitoso

sábado, 18 de junio de 2011

Productividad, cómo medirla...

"No sólo anhele la productividad, sepa qué es y cómo puede medirla. Puede recurrir a herramientas para la consecución de resultados, cuantitativa como cualitativamente. Dé paso a la metodología en la que todos tengan objetivos y metas que justifiquen su presencia en la organización."

Un tema que nuevamente circula entre empresarios, presidentes de corporaciones, directores, ejecutivos, industriales y profesionistas, es la productividad. Muchos se muestran preocupados por establecer parámetros que permitan medir el incremento en las ventas y la rentabilidad de sus organizaciones. Pero cuando se trata de establecer indicadores que midan la productividad individual surgen diferentes posiciones: a quienes se desenvuelven en el Sector Industrial les resulta relativamente fácil apoyarse en técnicas taylorianas para medir tiempos y movimientos. Para aquellos que se desenvuelven en el Sector de Servicios el problema parece mucho más complejo y con frecuencia lo abandonan por no hallar una solución adecuada. Aun así, algo se tiene que hacer para incrementar la rentabilidad, asegurar mayores beneficios a los accionistas y hacer que las empresas privadas y las instituciones públicas sean más eficientes.

Los parámetros tradicionales de productividad (económicos o estadísticos), además de medir el incremento en ventas, buscan reducir los costos, aumentar la eficiencia en la producción, comparar el mercado y la competencia, analizar la satisfacción del cliente, etcétera. Pero cuando se trata del personal de ventas o de los ejecutivos que se encargan directamente de hacer negocios, dejan de lado el aporte de los demás miembros de la organización a los resultados.

Para llenar este vacío usualmente se recurre al establecimiento de indicadores que miden la asistencia, la puntualidad, la actitud frente al trabajo, el aprovechamiento del tiempo, el trabajo en equipo, etcétera para luego asociar los resultados sobresalientes con incentivos o bonos de productividad; sin embargo, dichos parámetros son aspectos que, para empezar, no tienen porqué premiarse, ya que cualquier persona que se digne de ser honrada y responsable, debiera cumplirlos como un hábito normal o una rutina de trabajo.

En ocasiones se recurre a la clásica herramienta de la evaluación del desempeño. Aunque este instrumento permite medir el cumplimiento individual de los objetivos del puesto y las funciones asignadas de acuerdo al juicio del jefe, en la mayoría de los casos los indicadores no están alineados con los objetivos de la organización y los criterios de evaluación son arbitrarios, lo que convierte la herramienta en un instrumento subjetivo y poco confiable. En ciertos casos se llega a recurrir incluso a programas de calidad, pensando que si bien el propósito no es medir la productividad, se tiene la idea esperanzada de que ésta pueda ser una solución aún mejor.

Otras respuestas, quizás más eficaces pero todavía carentes de una base confiable que permitan relacionar el impacto de las personas en la productividad, son la capacitación, la implantación de nuevos sistemas, y la utilización de maquinaria y equipos modernos. El problema con este tipo de soluciones es que resultan costosas e ineficaces, ya que, sin desmedro de las bondades de dichos programas, no resuelven el problema de cómo medir realmente la productividad individual en términos de la contribución de cada individuo a los objetivos y metas organizacionales, y cómo hacer para incrementarla.

En 1993 se pactó entre gobierno, sindicatos y empresarios, además de un incremento salarial, que se otorgaría a los trabajadores 2% en bonos de productividad. Las empresas pequeñas y medianas no supieron nunca cómo medir ese porcentaje y el bono se convirtió, en la mayoría de los casos, en algo casi obligatorio y sin fundamento.

A partir de enero de 1997 se renovó el tratado y se estableció el “Pacto para el Bienestar, la Estabilidad y el Crecimiento” y el bono aumentó a 3%. Pero actualmente las empresas siguen sin poder establecer indicadores que midan la productividad de las personas.

El problema comienza por definir qué es realmente la productividad. Lamentablemente el concepto, aunque está ampliamente difundido en nuestro medio, pocos tienen claro a qué se refiere exactamente, y menos cómo se mide. En cierta ocasión, a principios del verano del año pasado, un alto ejecutivo de una cadena hotelera de gran renombre comentó: “...a nosotros en este momento no nos preocupa la productividad, nuestra prioridad es llenar los cuartos...”. Obviamente no tenía idea de lo que hablaba en cuanto a productividad.

En la Psicología del Trabajo, productividad equivale a efectividad. Según el diccionario, “productividad es la capacidad de producción, siendo éste un término análogo a creatividad”. Otras fuentes definen el concepto como “el porcentaje que mide la capacidad o grado de producción y que se determina dividiendo la cantidad total producida por la unidad de trabajo, superficie, etcétera.” Una definición simplista dice que “productividad es producir más con lo mismo, o lo mismo con menos”, o sea, optimizar los recursos, aunque en nuestro medio la fórmula más exacta es “hacer más con menos”. Finalmente, algo es productivo cuando es útil o genera un resultado favorable.

La Administración por Objetivos o por Resultados –sin ser éste el único modelo ni el más completo– establece que los objetivos o resultados deben medirse cuantitativamente, pero que al mismo tiempo reflejen la calidad del resultado que se desea obtener. Cuando tratamos con objetivos de actividades industriales es fácil plantear metas: producir 300 pares de zapatos en 30 días, pintar 16 unidades por semana, reducir el desperdicio de papel 10% respecto al mes anterior, etcétera.

Pero cuando hablamos de áreas de servicios, el producto o resultado aparentemente no es tangible. En este caso se requiere medir acciones que reflejen resultados concretos: entregar el presupuesto el 30 de noviembre, visitar 10 clientes para servicio posventa cada mes, entregar reporte semanal (cada viernes) de la cartera vencida actualizada, etcétera. Resultados que sean productos “entregables”, donde haya un “cliente interno” que defina los requisitos y un “proveedor interno” que se comprometa a entregar un resultado.

Un factor determinante que normalmente se pasa por alto es la importancia de distribuir los objetivos generales entre la estructura organizacional y convertirlos en metas individuales. Este aspecto es fundamental para definir el adecuado balance de los recursos en la organización e identificar prioridades.

Una vez definidas las metas individuales, podremos observar el grado de efectividad de las personas para alcanzar los resultados. Es de suponer que todo esfuerzo que supere las expectativas deberá recompensarse. Pero aun cuando los resultados no sean lo óptimo deseado, estaremos en condiciones de realizar un análisis más puntual de los recursos involucrados e identificar procesos críticos, habilidades requeridas u otros elementos clave para el éxito de la institución o negocio.

La clave está en definir acciones que denoten los resultados concretos que se espera que ocurran, sin confundirlos con actividades intermedias que forman parte del proceso para conseguir dichos resultados, que se deriven de objetivos específicos, que estén basados en conductas observables y que sean medibles cuantitativa y cualitativamente.

No obstante que pareciera fácil la implantación de una metodología como la descrita, requiere un fuerte compromiso de la alta dirección, la completa disposición de los mandos medios quienes deberán aplicar el método cuidadosamente al definir objetivos y metas a sus subordinados, y la participación total de todos los miembros de la organización, es decir, que todas las personas que laboran en ella cuenten con al menos una meta o resultado a lograr que justifique su presencia en la estructura.

Por último, también es fundamental definir políticas que establezcan claramente que los resultados de cualquier persona tendrán una consecuencia en dos sentidos:

1. Al asociar el sistema al mecanismo de reconocimiento organizacional cuando los resultados sean positivos.

2. Al definir medidas que la organización considere convenientes cuando los resultados no sean los esperados, distinguiendo las fallas a causas humanas de limitaciones organizacionales.

De esta manera, el sistema deberá pasar por un periodo de ajuste desde su implantación hasta lograr que se estabilice para formar parte de la cultura y se convierta en un elemento importante que asegure la competitividad de la organización.

La herramienta de software para medir la productividad que les proponemos es Sinergiza-T® (Sistema de Objetivos, Productividad y Resultados).



Nuestro autor:

Jorge Mohar F. es Psicólogo por la Universidad Iberoamericana con especialización en desarrollo organizacional. Experiencia a nivel nacional e internacional en alineación estratégica, productividad, diseño de procesos, capacitación, desarrollo de programas de calidad, mejora continua y cambio organizacional. Autor de Sinergiza-T® (Sistema de Objetivos, Productividad y Resultados). Consultor asociado de “Zeus Management Consultants”.

Este artículo ya fue publicado:
Jorge Mohar F., "Productividad ¿Cómo medirla en sus colaboradores?", PYME Adminístrate Hoy Nº 194, ed. GASCA SICCO, México Junio 2010, pp. 38-42.

miércoles, 15 de junio de 2011

El ABC para iniciar un negocio 1ª parte

Fuente: AztecaNoticias

Una vez que usted ya sabe para qué es bueno, ya sea producir algo y venderlo, o prestar algún servicio, entonces es momento de fundar una empresa en serio.
El primer requisito es constituirse legalmente ante un notario o un corredor público. Este trámite queda listo en una semana y se requiere credencial de elector, comprobante de domicilio y RFC.
El especialista en pequeñas y medianas empresas Aldo Ocampo dice que hay dos opciones para decidir qué tipo de empresa vamos a iniciar. Todo ciudadano que habita en México es una persona física. Las personas morales son todas aquellas personas que deciden agruparse para la realización de un fin determinado.
Los emprendedores deben buscar preferentemente asesoría antes de dar el primer paso. Laura Cabrera recibió de sus padres un pequeño negocio de bisutería, con el que decidió fundar una empresa. “Estoy constituida como persona física con actividad empresarial, y este negocio empieza como un negocio familiar”, explicó.
Laura lo hizo bien desde un principio, se asesoró y ahora tiene una empresa que crece, y aunque no ha sido fácil, asegura que es mejor hacer las cosas bien al inicio.
El acta constitutiva de una empresa registra el giro, los socios, los porcentajes, la denominación social, y algo muy importante, las reglas para disolverla.
¿Y si no funciona? Los socios se ponen de acuerdo cómo se repartirán las ganancias y las pérdidas si las hubiera. En el acta se especifica cuáles son los motivos dedisolución de la empresa. Casi siempre es por desacuerdos o por inviabilidad económica, crisis u otros motivos.
Se debe incluir un apartado para este tema, aunque se piense que la empresa no fracasará. El trámite del acta constitutiva de una empresa tiene un precio que va de ocho mil a 12 mil pesos.
Aunque lo hace un notario, el trámite lo autoriza la Secretaría de Relaciones Exteriores. Las ventajas de tener acta son legales, impositivas y comerciales. Cuando se hacen transacciones con otras empresas o trámites con el gobierno, el acta es fundamental.

El ABC para iniciar un negocio 3ª parte

Las empresas de bajo impacto son aquellas donde no se expenden productos para comer o consumir ahí mismo, como papelerías, boneterías, misceláneas y tiendas de abarrotes.

Las de alto impacto, son sitios donde se venden bebidas alcohólicas, comidas, y se recibe gran público en general, como bares, restaurantes y estadios.



El director de Desarrollo Regional de la Delegación Álvaro Obregón comenta que en el primero basta con presentar una declaración de apertura, donde se ingresanrequisítos mínimos, como la ubicación del lugar, el contrato de arrendamiento, el RFC y la identificación oficial.

En el segundo caso, además de estas identificaciones generales, se debe contar con un programa interno de protección civil, "a efecto de garantizar la integridad física de las personas", indicó. Sólo así la autoridad expedirá la licencia de operación.

Juan Cartlos Gutiérrez es dueño de una empresa que fabrica y comercializa floreros, lámparas y fuentes. El microempresario nos revela que fue necesario cumplir con todas las regulaciones de proteccion civil como "contar con una empresa especializada para recoger los residuos peligroso y tener las instalaciones adecuadas".

El joven empresario hizo el trámite en su natal Zapopan, Jalisco, y no tuvo problemas para abrir su negocio, porque desde un principio cumplió todas las regulaciones.

Es importante tomar en cuenta el uso de suelo. Hay uso habitacional; uso para pequeños negocios, y uno para para fábricas. El uso no se puede modificar, salvo en los casos de giros de bajo impacto. Para ello se debe acudir a la autoridad local y hacer el trámite correspondiente. Pero lo que no se puede hacer, es construir una fábrica o estadio en una zona habitacional.



En cualquiera de los casos se requiere contar los permisos de Protección Civil, y el visto bueno de bomberos. Habrá una inspección visual donde consten los hidrantes, señalizacion, puntos de reunión y salidas de emergencia.



El costo de permisos para bajo impacto, es gratuito, y se resuelve el mismo día, sólo debe haber una declaración de inicio de operaciones. El costo para negocios de alto impacto, va de 7 mil a 15 mil pesos, y se resuelve en un mes.

En los dos casos, se debe notificar a la misma autoridad, el día que decidan cerrar el establecimiento, se llama suspensión de actividades y sirve a la autoridad para tener un censo real de unidades económicas en la región.

El ABC para iniciar un negocio 4ª parte

Para abrir una empresa se requiere estar inscrito en el Registro Federal de Contribuyentes, y pagar puntualmente todos los impuestos en sus diferentes conceptos.

El experto en pequeñas y medianas empresas Luis García Vargas nos comenta que "las empresas deben declarar mensualmente el Impuesto Sobre la Renta, el Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto Empresarial a Tasa Única, IETU".

El especialista asegura que todas las declaraciones se pueden hacer siempre y cuando se cuente con el RFC. Hasta los pequeños contribuyentes deben hacer declaraciones que pueden ser al mes o al bimestre.


El Registro Federal de Contribueyentes, es el primer paso para obtener la firma electrónica FIEL, después se pueden emitir facturas, abrir una cuenta bancaria para la empresa y pagar impuestos desde ahi, e iniciar operaciones.

El trámite del RFC, se tramita en los módulos de Hacienda con el formato R1. La empresa María Eugenia es de manteles y servilletas para banquetes, y nos comenta que se ha evitado problemas al cumplir a tiempo con Hacienda, "ahí en Hacienda nos dimos de alta como personas físicas para lo que me pidieron acta de nacimiento, mi credencial de elector vigente y un comprobante de domicilio actualizado, la cita la hice por Internet y no fue muy difícil".

Esta pequena empresa ya exporta, por lo que tuvo que registrarse en padrón de exportadores. también se dió de alta en la Camara de Comercio de su localidad y en el Sistema de Informacion Empresarial Mexicano.

Además, como ya tiene empleados se registró en el IMSS, paga contribuciones al Infonavit y al Sistema de Ahorro para el Retiro.


No es difícil hacer todos los trámites, nos comenta María Eugenia, el secreto está en hacerlo bien y a tiempo.

El ABC para iniciar un negocio 2ª parte

Fuente: AztecaNoticias


Si usted quiere abrir un restaurante, farmacia, lechería o cualquiernegocio donde se elaboren comestibles para empacar y vender, es importante que tenga presente los permisos para operar. Además del acta constitutiva, RFC, ypermisos del municipio o delegación, se requiere la licencia que se tramita en la Secretaria de Salud.

Paul Arellano es un emprendedor que vende tacos de canasta envasados al alto vacío, aguacate y barbacoa empacada de la misma forma, desde hace unos meses. El microempresario asegura que el documento de autorización de la Secretaria de Salud para venta al público, es un documento de tres páginas, tiene la información del producto, tarda una semana y se pagan menos de mil pesos.

También le pidieron mandar a hacer un análisis nutrimental de los productos que vende. Paul sostuvo que ese trámite lo hace el Instituto de Nutrición o laboratorios comerciales, y el costo va de mil a veinte mil pesos. El resultado de ese análisis se estampará en todas las etiquetas de cada producto. Otro mecanismo de control que Paul incluyó en sus mercancías es el código de barras, para llevar un control de inventarios preciso, pero revela que no es requisito para salud, es un tramite opcional.

Los permisos solo los otorga la secretaria de salud, dura 2 años, y debe renovarse treinta días antes de su vencimiento. Para el especialista en Pymes Jorge, todas las empresas deben ser honestas pero más aún las que tienen que ver con la salud de los consumidores. La empresa tiene una responsabilidad ética frente así mismo, y frente a la sociedad.

Y me refiero ética en su manejo contable financiero, pero desde luego en la calidad de sus procesos, en el costo utilidad de sus bienes y servicios. Cabe mencionar que los trámites ante salud inician en el internet y solo en la última etapa se presentan documentos en original en las oficinas más cercanas.